Para progresar, la sociedad ya no necesita líderes. Esto no significa que no tendremos grandes hombres entre nosotros. Creo que surgirán grandes hombres y serán vitales para el progreso de la humanidad, pero serán tan grandes que se negarán a asumir esa posición de liderazgo. La gente no seguirá a los grandes hombres, sino que escuchará sus pensamientos, filosofías y puntos de vista, y a través de su intercambio, la sociedad encontrará su camino hacia adelante. 
Consideremos, por ejemplo, el Movimiento Bhoodan (Donación de Tierras). Dado que se ejecutó íntegramente a pie, nunca hubo un liderazgo centralizado. Si lo pensamos, Buda también caminó miles de kilómetros con unos simples pensamientos. Sin embargo, gracias a su valía y a su completa armonía con ellos, se han extendido por todo el mundo y siguen vigentes incluso dos milenios y medio después.
Cualquier cambio, cualquier revolución para el pueblo siempre ocurre en un lugar, pero los vientos los llevan a todas partes. De igual manera, porque caminamos, el liderazgo que se crea siempre es local. De hecho, quisiera reiterarlo y decir que no estamos creando líderes locales, sino servidores locales.
Cuando nos acercamos a las personas como sus siervos, apelamos a sus corazones y se sienten impulsados a donar tierras a sus hermanos. De hecho, nuestra verdadera fuerza reside en ser siervos. La divinidad en cada persona solo se puede presenciar y alcanzar cuando te acercas a ellas como siervos fieles.
Piensa en cómo los diversos órganos y extremidades se unen para servir a nuestro cuerpo. Si alguien intenta golpearte la cabeza, la mano sale a protegerla. No lo hace por expectativa ni por miedo. Lo hace porque se considera parte del todo y, por lo tanto, actúa por sentido del deber.
Cuando todos reconozcamos nuestro rol en la sociedad como servidores, iluminaremos el cielo juntos como incontables estrellas en una noche oscura. No pienses en la sociedad como el cielo en una noche de luna llena. La intensa luz de la luna nos ciega ante la verdadera y humilde labor de las estrellas. Pero en una noche sin luna, los verdaderos servidores brillan, como si estuvieran conectados invisiblemente en este vasto e infinito cosmos.
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2 PAST RESPONSES
In the one called Jesus of Nazareth, the Christ of God, I have witnessed ultimate fulfillment of servant leadership, fulfillment of all the law, prophets and religion of man. No not christianity the religion, but Relationship in and with The Relationship at the center of all, Divine LOVE, (God by any other name we may choose), Lover of all souls.
<3 Here's to all of us lighting up the sky together <3