
Crédito de la foto: Aura Glaser
Una invitación a permanecer en la Presencia incondicional. A ser la Luz que somos.
Al abrirnos a la realidad de este momento, a la vibrante quietud viva que trasciende los pensamientos y los conceptos, nos damos cuenta, en lo más profundo de nuestro ser, de que ya estamos completos; ya somos uno con la esencia atemporal de toda la vida.
Al abrirnos a nuestro mundo, descubrimos que vivimos en tiempos turbulentos, vertiginosos y desmoronados. En tales tiempos, se vuelve aún más importante descansar en la fuente insondable, eterna y oscura, y recurrir a ella para obtener fuerza, coraje y renovación.
Recordar la inmensidad y la belleza. Saber que todas las cosas, incluso las dolorosas y difíciles, están iluminadas desde dentro por una luz indivisa.
El mundo que cobra existencia a través de sus sueños nos invita a abrir nuestros corazones colectivos para que podamos encontrar la manera de cocrear una cultura de amor. El futuro nos llama a cada uno a ser ancestros sabios y compasivos. Respondamos a este llamado sagrado con un rotundo «¡Hineini!»: ¡Aquí estoy! Pase lo que pase, ¡aquí estoy! Presente. Incondicionalmente. En mi plenitud y fragilidad, en mi divinidad y humanidad, me mantengo firme en el Amor.
Todo lo sagrado--
Bendiciones del solsticio
COMMUNITY REFLECTIONS
SHARE YOUR REFLECTION
2 PAST RESPONSES
The light in me sees the light in you. ♡
And this old anonemoose monk recalls the words of another old prophet from long ago, “The people who live in darkness have seen a great light.” Isaiah