Back to Stories

7 Maneras Sencillas De Cultivar La Comodidad

El verdadero consuelo se encuentra en el contexto de la vida cotidiana. Es una gracia. Solo necesitamos abrir los brazos y recibirla.

La comodidad es un refugio, una manta cálida, un amparo. Afortunadamente, no necesitamos hacer nada extraordinario para generarla, pues es algo que ya reside en cada uno de nosotros y a nuestro alrededor. La verdadera comodidad se encuentra en el contexto de la vida cotidiana. Es una gracia. Solo necesitamos abrir los brazos y recibirla. Solo necesitamos abrir los brazos y brindarla.

Hace poco, en una cálida tarde de domingo, mi esposo y yo pasábamos tiempo en el jardín, podando plantas, regando flores y barriendo las hojas secas. Empezamos a hablar de mis padres, que habían fallecido en la última década. Mi esposo y yo éramos muy cercanos a ambos y los considerábamos figuras importantes en nuestra vida adulta. Mientras nuestros corazones se llenaban de recuerdos y amor por ellos, las lágrimas corrían por nuestras mejillas. Eran lágrimas de pérdida, de amor y de consuelo al compartir esos recuerdos y sentimientos. Compartir el consuelo con los demás enriquece la experiencia humana.

¿Cómo podemos ofrecer los dones del consuelo y la compasión a nosotros mismos, a nuestra familia, amigos y comunidades, así como al mundo que nos rodea?

Frederic y Mary Ann Brussat, en su libro Espiritualidad y práctica , escriben: «Brindar consuelo a nosotros mismos y a los demás es lo que llamamos la práctica espiritual del cuidado». ¿Cómo podemos ofrecer el don del consuelo y la compasión a nosotros mismos, a nuestra familia, amigos y comunidades, así como al mundo que nos rodea? De maneras sencillas y prácticas. Compartimos lo que tenemos para dar. Ofrecemos una palabra amable, una sonrisa, un abrazo, un corazón compasivo, una expresión de gratitud y un oído atento.

Podemos brindar consuelo de maneras muy inmediatas: cuando nos detenemos a escuchar a otra persona, leemos un libro con un niño, dedicamos un momento a llamar a un padre anciano, reímos con un amigo, oramos por alguien o donamos tiempo y recursos para ayudar a quienes lo necesitan. Acciones sencillas. Profundo impacto. Gran repercusión.

Todos somos mensajeros de consuelo, llamados a llevar consuelo y compasión al mundo.

En nuestra necesidad de consuelo, encontramos solidaridad entre nosotros. Basta con nuestra atención plena para conectar con el poder del consuelo en nuestra vida diaria y permitir que la compasión sea una presencia sanadora en nuestro mundo. De esta manera, tocamos la profundidad de nuestra experiencia humana y nos damos cuenta de que no estamos solos. Todos somos mensajeros de consuelo, llamados a llevar consuelo y compasión al mundo.

7 maneras sencillas y efectivas de cultivar la comodidad cada día

Baja el ritmo y vive el presente.
Hoy, cuando le preguntes a alguien "¿Cómo estás?", tómate el tiempo para estar presente. Escucha a la otra persona sin la presión de dar consejos o resolver problemas. A veces, todo lo que otra persona necesita es la tranquilidad de ser escuchada.

Anima a alguien a que se tome un descanso contigo.
Juntos, tómense un tiempo para disfrutar de un paseo, ver una exposición de arte, rezar o meditar, ver una película divertida, escuchar música o simplemente relajarse y no hacer nada.

Encuentra maneras sencillas de crear un ambiente más confortable en tu hogar.
Un hogar confortable beneficia a todos los que viven allí y a quienes lo visitan. Decora con flores frescas, prepara tu comida favorita, ordena un armario y tómate un momento para agradecer a las personas con las que vives.

Imagina un hilo que conecte a todos los seres humanos.
Conectarse con la red de la vida puede brindar consuelo. No nos estorbamos unos a otros, sino que somos el camino que nos une. Somos fuente de consuelo mutuo.

Ofrece algo tuyo para consolar a alguien que lo necesite.
Puede ser un libro, una fotografía, una figurita, un rosario o un suéter suave. Ofrece este regalo como muestra de apoyo y cariño.

Deja que tus rutinas diarias sean una fuente constante de consuelo.
Saborea y disfruta de los rituales de tu día. Deléitate con el placer y la comodidad que te brinda el primer sorbo de té o café por la mañana, la lectura de un libro inspirador, la oración o la práctica contemplativa habitual, o el abrazo a un ser querido.

Envía una tarjeta, un mensaje de texto o un correo electrónico para consolar a alguien.
Recuerda una ocasión especial, reconoce un logro, expresa tu gratitud u ofrece apoyo durante un momento difícil o una transición. Gratefulness.org cuenta con una cálida y reconfortante selección de tarjetas electrónicas para compartir.

Share this story:
Enjoyed this story? Get one hand-picked story in your inbox each morning. Join 138,795 readers — free, no ads.
Subscribe Free

COMMUNITY REFLECTIONS

1 PAST RESPONSES

User avatar
BB Suleiman Feb 28, 2018

"We're not in each other's way, but we are the way for each other." That's my takeaway. When we want for each other what we want for self, we get peace. We live PEACE.