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Levantándose De Los Pulmones Colapsados

Hace casi dos años, al comienzo de mi tercer año en la USC, mi pulmón izquierdo colapsó inesperadamente ( neumotórax ). Tras ser ingresado en urgencias, pasé cuatro días en el Hospital Good Samaritan con un incómodo tubo torácico que me sobresalía del cuerpo. Este fue mi primer encuentro real y personal con la verdadera fragilidad de la vida: el hecho de que podía gozar de perfecta salud un día y al siguiente tener que aferrarme a la vida, sin previo aviso.

Me recuperé rápidamente e hice todo lo posible por aprender las lecciones de esta experiencia desafiante pero sumamente reveladora. Lecciones como: agradecer la buena salud, mantener una actitud positiva y vivir la vida plenamente cada día. Así, tan solo cinco semanas después, sin ningún tubo que me frenara, di un giro radical al hacer realidad mi sueño de entrar al equipo de fútbol americano de la USC . Creo que estas lecciones aprendidas durante las dificultades fueron clave para inspirarme y animarme a dar ese salto.

Dos años después, estoy aquí para escribir que… otra vez, de repente, mi pulmón izquierdo colapsó (catorce días después, mientras escribo esto). Me ingresaron en urgencias (36 horas después del colapso, tras ver finalmente al médico por el empeoramiento de mis dolores de pecho y espalda) y me colocaron un tubo torácico. Mi vida se paró de golpe, otra vez.

Sin embargo, esta vez también me operaron, lo que redujo la probabilidad de recurrencia del 90% a un mínimo del 10%. Pasé una semana entera en el Queen's Medical Center bajo el excelente cuidado de médicos competentes y amables enfermeras. Y ahora, tras otra semana completa de descanso y recuperación en casa, puedo decir con gratitud: ¡casi he recuperado la salud por completo!

Lecciones aprendidas y el camino por delante

Pero la razón principal por la que decidí compartir este episodio de mi experiencia no es buscar compasión ni hablar de detalles médicos. Más bien, lo que realmente quería compartir son las lecciones de otra experiencia vital decisiva. Así que aquí están.

Lección n.° 1: Reaprendiendo lecciones: gratitud, actitud y vida plena

Tras experimentar la misma experiencia desafiante por segunda vez, he recordado las mismas lecciones que aprendí la primera vez (véase el segundo párrafo). La recurrencia de estas lecciones refuerza mi convicción de su validez y fortalece mi capacidad para vivirlas. La idea de reaprender lecciones en sí misma es una lección: siempre tenemos margen para crecer, para alcanzar niveles cada vez más profundos de comprensión y sabiduría.

Lección #2: La vida = milagro

Albert Einstein dijo: «Puedes vivir la vida sin ver nada como un milagro, o viéndolo todo como un milagro». Enfrentarme a la cruda fragilidad de la vida ha moldeado mi percepción de ella como un milagro. La enorme complejidad de un cuerpo humano funcional (billones y billones de procesos coordinados) en perfecta armonía con las condiciones que lo sustentan solo puede describirse como milagrosa. También me asombran las capacidades de la atención médica y la medicina modernas, que han reparado mi pulmón roto y evitado que la selección natural me expulse de la genealogía humana.

Al elegir ver el mundo como un milagro, todo se ilumina con una maravilla asombrosa y las cosas más sencillas (como respirar aire puro) se vuelven indescriptiblemente sagradas. Si de verdad quieres empezar a ver la vida como un milagro, te recomiendo encarecidamente ver este video de Kute Blackson titulado "El milagro eres tú" .

Lección #3: Sufrimiento y propósito

Lo admito: sufrir es horrible. Es fácil llegar a esa conclusión después de experimentar el inevitable sufrimiento —físico, mental, emocional y espiritual— que conlleva estar hospitalizado por un cuerpo disfuncional. Sin embargo, todos sufrimos en la vida. Estos hechos plantean preguntas cruciales: "¿Por qué? ¿Por qué soportar el sufrimiento? ¿Y por qué hay tanto, tanto a nivel personal como en toda la humanidad?".

Creo que la vida solo es vivible cuando podemos responder a estas preguntas con honestidad y con un propósito. El propósito le da sentido a la vida y una razón para soportar el sufrimiento que conlleva. Si tienes un propósito increíble, incluso el sufrimiento más intenso puede superarse.

Personalmente, puedo decir con seguridad: creo que la vida tiene un valor intrínseco y mi propósito en este mundo es esforzarme al máximo por vivir un Aloha Puro como camino hacia una mayor paz, felicidad y libertad para los demás y para mí. Creo que he sido inmensamente bendecido: con la vida misma (ahora, multiplicada por varias), con habilidades personales y con oportunidades increíbles para alcanzar mi propósito.

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COMMUNITY REFLECTIONS

6 PAST RESPONSES

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Judybruner05 Nov 11, 2011

You have no idea how powerful this message is for me right now. Powerful and timely. I also suffered two spontaneous pneumothoraxes in my late 20's (I am 52 now), with the second one resulting in a very rough surgery (pleurectomy and thorachotomy). It took me many years to realize the truth of your words, but I finally did.  Hey, I was young and foolish back then. And right now, my experience is all about my purpose...my reason for being here. Thank you, Bronson Chang, for writing this. It was beautiful.

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Bjammil Nov 10, 2011

Great and inspirational story

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angelytiongco Nov 10, 2011

I was inspired reading your life story Bron and USC is also my Alma Matter!God bless you always!
regards,Gelai

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Chadharper Nov 9, 2011

EVERYONE PLEASE CLICK ON THE LINK "THE MIRACLE IS YOU" IN THE ARTICLE! IT IS MIND BLOWING

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Denise Nov 9, 2011

Thank you for sharing your experience. Life is to be lived fully, but so many times our fears hold us back!!!

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Silviehp Nov 9, 2011

Such lovely, wise and inspiring words. Thank you for sharing and best of luck with the rest of your journey.