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7 Perspectivas Espirituales Sobre El Liderazgo Personal

La vida es como un juego de cartas.
La mano que te ha tocado es el determinismo;
La forma en que lo juegues es cuestión de libre albedrío.
– Pandit Jawaharlal Nehru, primer ministro de la India (1889-1964)
¿Cómo afrontas el cambio? ¿Te sientes cómodo/a con las responsabilidades que tienes? ¿Estás creando o resistiendo? La calidad de tu liderazgo depende de cómo manejas las situaciones que se te presentan y de cómo logras el éxito con lo que tienes. En este breve artículo, presentamos un enfoque para aumentar tu dominio personal y la efectividad de tu liderazgo, basado en la sabiduría espiritual ancestral de todo el mundo.
Integridad: La integridad, en su máxima expresión, es la coherencia entre pensamiento, palabra y acción. Cuando actuamos con integridad, disfrutamos de la ausencia de conflictos internos. Quienes nos rodean también perciben cierta fortaleza en nosotros. Decimos lo que pensamos y pensamos lo que decimos. Y nuestras acciones no contradicen nuestras palabras. Cuando existen discrepancias entre nuestras palabras, pensamientos, sentimientos, acciones y nuestro estado de ánimo, estas discrepancias afectan nuestra credibilidad, compromiso y valentía. Cuando actuamos en consecuencia, demostramos nuestro compromiso con lo que hemos asumido a través de nuestras acciones y tenemos el valor de escuchar nuestra voz interior, demostramos integridad, lo cual fortalece nuestro carácter y confianza.
Confianza: Cuando nos sentimos bien con nuestras capacidades y la postura que hemos adoptado en determinadas situaciones, irradiamos una gran sensación de bienestar, y la energía positiva que emana de nosotros contagia a los demás. Esto los predispone a colaborar y a desempeñar sus funciones de forma complementaria. También se relaciona con nuestra fe en los valores de nuestra empresa. La sensación es: Mi organización está haciendo algo extraordinario, y estoy en posición de contribuir significativamente al logro de sus objetivos. Cuando tenemos confianza en nosotros mismos, aumenta nuestra capacidad para resistir las tentaciones, y nuestro autocontrol nos lleva a incrementar aún más nuestra autoconfianza.
Autocontrol: Nuestra vida sería más feliz si manejáramos las situaciones difíciles con reflexión y buscáramos respuestas nobles (beneficiosas para ambas partes) siempre que fuera posible. Cuando no podemos, al menos, debemos controlar las emociones negativas. Expresar disgusto es una cosa, pero dar rienda suelta a nuestra ira de forma destructiva es otra muy distinta. Es importante tomar conciencia y reprimir pensamientos y palabras inapropiadas, tanto en público como en privado.
Nos perjudican incluso si las practicamos en secreto, porque nuestra actitud es percibida por los demás, hagamos lo que hagamos. Es tan importante controlar nuestras palabras como nuestras acciones —si no más—, porque en nombre de la verdad y de los consejos perdemos el autocontrol, lo que conlleva una pérdida de energía y entusiasmo en ambas partes.
Energía: Es importante encontrar maneras de mantener nuestra energía —física y emocional— alta en ocasiones importantes. Una amiga diabética confesó una vez que comía dulces, sabiendo que le provocarían fatiga prematura y, posteriormente, bajaría de energía, lo que la llevaba a procrastinar mucho. Los expertos afirman que se necesitan entre 200 y 300 minutos semanales de ejercicio físico para mantenernos en forma y con energía. Además de la energía física y emocional, la energía intelectual y espiritual nos ayuda a transformar nuestra creatividad en propuestas innovadoras y a participar regularmente en prácticas reflexivas y meditativas. En estos tiempos de complejidad e incertidumbre, gestionar la energía es tan importante como gestionar el tiempo. Cuando somos conscientes y estamos atentos a las oportunidades para contribuir con nuestra energía y tiempo a lo que es importante, nos convertimos en líderes eficaces.
Estado de alerta: Este es, una vez más, un estado mental que nos permite trascender nuestros patrones mecánicos y nuestra mente condicionada. Cuando nos desprendemos de viejas conclusiones y observamos las cosas con una mente fresca y abierta, surgen nuevas ideas, descubrimos nuevos patrones y aprendemos algo nuevo. Debemos tener en cuenta que cada día surgen nuevas oportunidades y, si estamos atentos, podemos aprovecharlas. Las personas cambian su mentalidad y su comportamiento, y cuando esos cambios se perciben y se valoran, seguirán avanzando en la misma dirección, lo que requiere que seamos líderes atentos. De manera similar, el enemigo de ayer podría tendernos la mano hoy; el amigo de ayer podría traicionarnos hoy. El estado de alerta y la confianza en la información correcta y en los expertos adecuados, además de nuestra propia intuición, nos ayudarán a convertirnos en mejores líderes a largo plazo.
Confianza en uno mismo y en los expertos adecuados: Como líderes, debemos saber cuándo confiar en nuestra intuición y cuándo en datos e información externos. Para ello, debemos consultar a los expertos adecuados. Por ejemplo, Google se ha convertido en una valiosa fuente de información, y muchos cometemos el error de confiar demasiado en todo lo que encontramos en línea. Necesitamos validar la fuente de consejos e información, ya provenga de expertos o de otras fuentes. Debemos buscar activamente expertos en quienes confiemos, personas que puedan brindar consejos oportunos y valiosos. Con el tiempo, debemos aprender a equilibrar los consejos externos con la intuición interna. La segunda parte de la confianza se refiere al momento oportuno. Es fundamental consultar a los expertos en el momento adecuado. Una información precisa que llegue en el momento preciso puede ayudarnos a ejecutar nuestros proyectos de manera eficaz y exitosa.
Eficacia en la ejecución: Cada vez que cumplimos una promesa, nuestra credibilidad, reputación y confianza crecen. La postergación perjudica nuestra imagen ante los demás, incluso si ofrecemos la mejor explicación o justificación. Una ejecución eficaz implica prestar atención a cuatro aspectos clave: plazos de entrega, recursos (personal, finanzas, etc.), calidad (excelencia) y satisfacción (del cliente y propia). La eficiencia permite completar el proyecto a tiempo, pero la eficacia se traduce en trabajar con el equipo con inteligencia emocional, lo que aumenta la calidad del trabajo y, por consiguiente, la satisfacción del cliente.
Los siete principios (que comienzan con las letras YO CREO) enumerados anteriormente nos ayudan a aumentar nuestro dominio personal y a liderar con sabiduría en tiempos turbulentos.
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COMMUNITY REFLECTIONS

5 PAST RESPONSES

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Love Quotes May 26, 2012

Ohh it’s really cool to have such amazing post Thanks and
regards...
 

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LAURIE May 2, 2012

VERY COOL

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Raj Jan 2, 2012

The PM tenure of Nehru is incorrect. Pls change.

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Sule Has Dec 25, 2011

Thanks for this article, it will help me a lot

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Dilip Saraf Dec 15, 2011

Great article! It is easy to remember I CREATE!