El físico David Bohm, al investigar las vidas de Einstein, Heisenberg, Pauli y Bohr, hizo una observación notable. Bohm se percató de que sus increíbles avances se produjeron mediante conversaciones sencillas, abiertas y honestas. Observó, por ejemplo, que Einstein y sus colegas pasaron años reuniéndose y conversando libremente. Durante estas interacciones, intercambiaron y dialogaron sobre ideas que posteriormente se convertirían en los fundamentos de la física moderna. Intercambiaron ideas sin intentar cambiar de opinión ni discutir acaloradamente. Se sintieron libres de proponer lo que tuvieran en mente. Siempre prestaron atención a las opiniones de los demás y establecieron una extraordinaria camaradería profesional. Esta libertad para debatir sin riesgos condujo a los avances que los físicos de hoy dan por sentados.
Otros científicos de la época, en cambio, desperdiciaron sus carreras discutiendo sobre nimiedades y promoviendo sus propias ideas a expensas de las de otros. Desconfiaban de sus colegas, ocultaban sus debilidades y se resistían a compartir abiertamente su trabajo. Muchos se negaban a compartir sus opiniones honestas sobre la física por miedo a ser tildados de controvertidos por sus colegas. Otros temían ser tildados de ignorantes. La mayoría de los científicos de la época vivían en un ambiente de miedo y política . No produjeron nada significativo.

EL ESPÍRITU DE LA KOINONÍA. Einstein y sus amigos ilustran el asombroso potencial del pensamiento colaborativo. La idea de que la colaboración abierta y honesta permite que el pensamiento crezca como un fenómeno colectivo se remonta a Sócrates y otros pensadores de la antigua Grecia. Sócrates y sus amigos veneraban tanto el concepto del diálogo grupal que se ciñeron a principios de discusión que establecieron para mantener un sentido de camaradería. Estos principios se conocían como "Koinonía", que significa espíritu de camaradería. Los principios que establecieron fueron:
ESTABLECER UN DIÁLOGO. En griego, la palabra diálogo significa "hablar sin rodeos". Los griegos creían que la clave para establecer un diálogo era intercambiar ideas sin intentar cambiar la opinión de la otra persona. Esto no es lo mismo que discutir, que de su raíz latina significa "hacer pedazos". Las reglas básicas del diálogo para los griegos eran: "No discutir", "No interrumpir" y "Escuchar atentamente".
ACLARA TU PENSAMIENTO. Para aclarar tu pensamiento, debes dejar de lado todas las suposiciones no comprobadas. Ser consciente de tus suposiciones y dejar de lado las tuyas permite que el pensamiento fluya libremente. El pensamiento libre se bloquea si no somos conscientes de nuestras suposiciones o de que nuestros pensamientos y opiniones se basan en ellas. Por ejemplo, si crees que ciertas personas no son creativas, es probable que no consideres sus ideas con imparcialidad. Revisa tus suposiciones sobre todo y procura mantener una visión imparcial.
SEA HONESTO. Diga lo que piensa, incluso si sus ideas son controvertidas.
Los antiguos griegos creían que estos principios permitían que el pensamiento creciera como un fenómeno colectivo. La koinonía permitía a un grupo acceder a un conjunto más amplio de pensamientos comunes, al que no se podía acceder individualmente. Comienza a surgir una nueva mentalidad basada en el desarrollo de pensamientos comunes. Las personas ya no están en oposición. Se convierten en participantes de un conjunto de ideas comunes, capaces de desarrollo y cambio constantes.
La idea de que la inteligencia colectiva de un grupo es mayor que la inteligencia individual se remonta a épocas primitivas, cuando las bandas de cazadores-recolectores se reunían para discutir y resolver problemas comunes. Es una práctica comúnmente comprendida y aceptada. Lo difícil es la voluntad de un grupo de disciplinarse para generar ideas de forma abierta y productiva. Alex Osborne, ejecutivo de publicidad de Buffalo, Nueva York, reconoció esto y formalizó la lluvia de ideas en 1941 como un esfuerzo sistemático y una práctica disciplinada para generar ideas en grupo.
La idea de Osborne era crear un ambiente desinhibido que fomentara la imaginación y el pensamiento. El método habitual consiste en que un grupo pequeño discuta un problema. Los participantes aportan ideas una a una. Un miembro anota las ideas y sugerencias en un rotafolio o pizarra. Todos se abstienen de emitir juicios. Tras la sesión de lluvia de ideas, se revisan y evalúan las diversas ideas y sugerencias, y el grupo acuerda una solución final.
La lluvia de ideas tradicional presenta muchos problemas. Las sesiones pueden verse socavadas por la presión de la uniformidad del grupo y la percepción de amenazas por parte de gerentes y jefes. Otras sesiones fracasan porque a las personas les resulta difícil evitar juzgar y evaluar las ideas a medida que se presentan. Las diferencias de personalidad también influyen: algunas personas son naturalmente propensas a hablar, mientras que otras tienden a guardar silencio.
Todos hemos tenido alguna vez una buena sesión de lluvia de ideas en grupo, que nos brindó ideas y pensamientos que jamás hubiéramos imaginado. Pero estas experiencias son poco frecuentes y suelen ser producto de ciertas condiciones. A continuación, se sugieren condiciones que ayudan a superar estas actitudes, potenciando la "koinonía" en tus sesiones de lluvia de ideas:
PARTICIPANTES. Jonas Salk, creador de la vacuna que erradicó la polio, estableció como práctica habitual reunir a hombres y mujeres de ámbitos muy diversos para interactuar durante sus sesiones grupales. Consideraba que esta práctica le ayudaba a generar nuevas ideas que no podían surgir en la mente de personas del mismo ámbito.
Considere la colaboración de múltiples personas de diferentes disciplinas que condujo al descubrimiento de la estructura del ADN. Esta exitosa colaboración incluyó a James Watson (microbiólogo), Maurice Wilkins (cristalógrafo de rayos X), Francis Crick (físico) y Linus Pauling (químico). Sus diferentes estilos de trabajo y enfoques fueron clave para el descubrimiento.
El grupo ideal para una lluvia de ideas debe ser diverso e incluir expertos, no expertos y personas de diferentes áreas de la organización. Por ejemplo, un grupo de marketing que busca nuevas ideas de marketing podría invitar a la reunión a un cliente, un miembro del departamento de fabricación, un ingeniero y un recepcionista.
COLEGADOR. Todos los participantes deben considerarse colegas iguales, incluso si no tienen nada en común. Considerarse colegas es importante porque el pensamiento es participativo. La simple disposición a considerarnos colegas contribuye a la interacción como colegas. Hablamos de forma diferente y más honesta con amigos que con quienes no lo son. Cualquier autoridad controladora, por muy cuidadosamente presentada que se presente, tenderá a inhibir la libertad de pensamiento. Si una persona está acostumbrada a que su opinión prevalezca por ser la de mayor rango presente, debe renunciar a ese privilegio de antemano. Si una persona está acostumbrada a guardar silencio por ser de menor rango, también debe renunciar a la seguridad de "guardar silencio".
SUSPENDA TODAS LAS SUPOSICIONES. La colaboración colegiada es un proceso que debemos comprender y en el que debemos trabajar arduamente. La dificultad de una colaboración eficaz ha sido demostrada por varios experimentos realizados por Howard Gruber y sus colaboradores en la Universidad de Ginebra. En uno de ellos, Gruber muestra una caja que permite a dos personas mirar dentro y ver la sombra proyectada por un objeto desconocido para ellos. Debido al ángulo, cada observador ve una forma diferente de la sombra. Su tarea es compartir la información sobre lo que ven para identificar el objeto que proyecta la sombra. Por ejemplo, si se coloca un cono en la caja, un observador ve un círculo y el otro un triángulo.
La idea era animar a los espectadores a colaborar como dos astrónomos que observan el cielo desde diferentes posiciones y ven el mundo de maneras ligeramente distintas. Aprovechan respetuosamente que uno lo ve desde aquí y el otro desde allá, y construyen una idea más rica y sólida de lo que realmente hay ahí fuera, de la que cualquiera de los dos podría alcanzar por sí solo.
Pero ocurrió lo contrario. Cada espectador asumió que su visión era la correcta y que la otra persona aparentemente estaba confundida, ciega o loca. "¿Cómo puedes ver un triángulo? Yo veo un círculo". Esto era cierto para adultos muy inteligentes y con educación. Las suposiciones de los espectadores dificultaban la colaboración incluso sobre un objeto simple, como un cono.
Para valorar las ideas de forma justa, el grupo debe liberarse colectivamente de todas las preconcepciones y suspender todas las suposiciones. Suspender las suposiciones permite analizar las nuevas ideas con imparcialidad. Es innegable que, gracias al puro poder de su imaginación, Einstein suspendió todas las suposiciones que otros físicos hacían sobre el mundo y reorientó por completo la realidad. Una vez que uno asume que así es como es, se detiene todo pensamiento creativo. El acuerdo y la disciplina del grupo para suspender las suposiciones son clave para desbloquear la imaginación colectiva.
SUSPENDER EL JUICIO. En una pila atómica, se previene una explosión insertando varillas de cadmio que absorben las partículas que salen despedidas. De esta manera, se controla la energía en la pila. Si hay demasiadas varillas, la reacción en cadena se detiene y la pila ya no puede producir energía. Las personas incapaces de apreciar nuevas ideas son como las varillas, y cuando hay demasiadas, se vuelve imposible que un grupo genere energía creativa y se desconecta. Exija a todos que suspendan toda crítica y juicio hasta después de la etapa de generación de ideas. Cuando alguien diga "Sí, pero...", pida al participante que cambie "Sí, pero..." por "Sí, y..." y continúe donde lo dejó la última persona. Este simple cambio de lo negativo a lo positivo ayudará a cambiar la psicología del grupo.
AMBIENTE. Celebre sus reuniones en un ambiente seguro donde las personas puedan expresarse libremente sin temor a críticas ni burlas. Anime a las personas a expresar lo que piensan, incluso si sus ideas son radicales o controvertidas. Una vez que las personas se dan cuenta de que pueden hablar libremente sin ser juzgadas ni ridiculizadas, se sienten cómodas y abiertas. En cuanto los participantes se preocupan por "quién dijo qué" o por "no decir algo estúpido", la creatividad se frena.
Ponga música clásica cuando la gente esté pensando. La música puede ser un poderoso catalizador en el proceso creativo. Pone a los participantes en un estado mental de paz, lo que facilita la reflexión. El hijo de Einstein reflexionó una vez que, siempre que Einstein se enfrentaba a una situación difícil en su trabajo, se refugiaba en la música de Beethoven y Mozart, y que la música lo llenaba de energía y lo ayudaba a resolver sus dificultades.
Crea un ambiente visualmente estimulante colocando imágenes y diagramas relevantes para el tema en la habitación. Por ejemplo, supongamos que quieres diseñar un coche para familias con movilidad social ascendente. Puedes empezar por crear un tablero del tamaño de una pared con fotografías y dibujos. Usa imágenes para responder a preguntas como: ¿En qué tipo de casas viven estos compradores de coches? ¿Qué tipo de relojes compran? ¿Adónde van de vacaciones? ¿Qué tipo de arte cuelgan en sus paredes? Combina tus propios bocetos con ellos. A medida que crece la multitud de imágenes, empiezas a comprender quién va a comprar este coche y qué podría interesarles.
DIVERSIÓN. Uno de los mayores secretos de Walt Disney fue su capacidad para despertar el niño interior de sus socios y combinarlo con su perspicacia empresarial. Gracias a que hacía que el trabajo fuera lúdico, sus socios trabajaban y jugaban juntos con un fervor misionero. Disney era un verdadero genio que necesitaba colaborar con otras personas para expresar sus ideas. Disney consiguió la colaboración creativa que necesitaba creando conscientemente un ambiente divertido y lúdico.
Un ambiente lúdico y humor favorece enormemente la creatividad. El juego relaja la tensión en un grupo. En un estado de relajación, los individuos muestran menos fijación y rigidez en su pensamiento. En consecuencia, un grupo lúdico pierde la inhibición a la hora de combinar conceptos e ideas disímiles y buscar similitudes ocultas. Estas acciones favorecen enormemente el pensamiento creativo y, en consecuencia, un grupo generará una gama de opciones mucho más amplia de la que se consideraría de otro modo.
Cuando jugamos, nos volvemos infantiles y comenzamos a comportarnos de forma espontánea y creativa. El juego y la creatividad tienen mucho en común. En particular, el juego a menudo implica usar objetos y acciones de formas nuevas o inusuales, similares a las combinaciones imaginativas de ideas que implica el pensamiento creativo. Picasso comentó una vez que se convirtió en un verdadero artista cuando aprendió a pintar como un niño. Einstein ha sido descrito como el niño perenne y era muy consciente de los paralelismos entre los patrones de pensamiento creativo y los de los niños juguetones. Fue Einstein quien sugirió a Piaget que investigara la forma en que los niños piensan sobre la velocidad y el tiempo, inspirando así una de las líneas de investigación más esclarecedoras del psicólogo.
FACILITADOR. Un facilitador competente es esencial para el proceso de lluvia de ideas. En ausencia de un facilitador competente, los hábitos de pensamiento llevarán al grupo hacia un pensamiento crítico y crítico, alejándolo del pensamiento productivo y creativo. El facilitador competente debe poseer sólidas habilidades interpersonales, comprender los principios del pensamiento fluido y flexible, y ser capaz de parafrasear y encontrar analogías para las sugerencias. El facilitador suele ser un buen organizador, manteniendo al grupo concentrado, eliminando distracciones y manteniendo viva la creatividad al liberar al grupo del pensamiento trivial y burocrático.
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3 PAST RESPONSES
We all come to this world as listener, become reader,
viewer, spectator, speaker as we grow up; but the wise always keeps on
listening to be a knower! – Kolki]
It is just amazing to read about koinonia.
Let world at large be informed thru internet about this unique way of brotherhood.
I am truly happy to know about this ideas.
Thanks!
Chaitanya
A thought provoking & enjoyable piece - but why do so many people forget to acknowledge Rosalind Franklin's huge contribution to the discovery of the DNA molecule ? Francis Crick himself said that her X-ray images were the basis of his & Watson's hypothesis. How nice if 'people from different disciplines' could include the key women involved too!