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Protesta del Primer Viernes en Oakland, junio de 2015. Crédito: Thomas Hawk, vía Flickr. Algunos derechos reservados.
Aquí tienes seis pautas que pueden ayudarte a llevar a cabo acciones no violentas de forma más segura y eficaz, aprovechando las prácticas no violentas de tu propio patrimonio cultural. Estas pautas se derivan, como verás, de dos puntos básicos a tener en cuenta:
No estamos en contra de otras personas, sólo de lo que hacen.
Los medios son fines en desarrollo; en última instancia, nada bueno puede resultar de la violencia.
1. Respeta a todos, incluido tú mismo.
Cuanto más respetemos a los demás, más eficazmente podremos persuadirlos a cambiar. Nunca uses la humillación como arma ni aceptes humillación ajena, ya que eso solo degrada a todos. Recuerda: nadie puede degradarte sin tu permiso.
Sanar las relaciones es el verdadero éxito de la no violencia, algo que la violencia jamás podrá lograr. Incluso en casos de violencia extrema, Gandhi creía que era posible odiar el pecado, no al pecador. En 1942, cuando la India estaba sometida por los británicos y temía una invasión japonesa, aconsejó a sus compatriotas:
Si fuéramos un país libre, se podrían tomar medidas no violentas para impedir la entrada de los japoneses. En la actualidad, la resistencia no violenta podría comenzar en el momento en que los japoneses desembarquen.
Así, los resistentes no violentos les negarían cualquier ayuda, incluso agua. Pues no es parte de su deber ayudar a nadie a robarles su país. Pero si un japonés se hubiera extraviado y se estuviera muriendo de sed y buscara ayuda como ser humano, un resistente no violento, que no considere a nadie como su enemigo, le daría agua al sediento. Supongamos que los japoneses obligaran a los resistentes a darles agua; los resistentes morirían en el acto de resistencia.
2. Incluya siempre alternativas constructivas.
La acción concreta siempre es más poderosa que el mero simbolismo, especialmente cuando crea alternativas constructivas: fundar escuelas, formar industrias artesanales, establecer cooperativas agrícolas, diseñar una banca comunitaria. Como dijo Buckminster Fuller: «Nunca se cambian las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, hay que construir un nuevo modelo que deje obsoleto el existente».
Gandhi inició 18 proyectos que permitieron a los indios tomar las riendas de su propia sociedad, facilitando así la "desvinculación" del dominio británico y sentando las bases para su propia democracia. El trabajo constructivo tiene muchas ventajas:
Permite a las personas romper con su dependencia de un régimen creando sus propios bienes y servicios. No es posible librarse de los opresores cuando se depende de ellos para lo esencial. No se trata solo de reaccionar ante las ofensas, sino de tomar las riendas. Ser proactivo ayuda a superar la pasividad, el miedo y la impotencia.
Da continuidad al movimiento, ya que puede continuar cuando la resistencia directa no es aconsejable.
Los estudios han demostrado que trabajar juntos es la manera más eficaz de unir a las personas. Fortalece la comunidad y asegura al público que su movimiento no representa una amenaza para el orden social.
Lo más importante es que establece la infraestructura necesaria cuando caiga el régimen opresor. Muchas insurrecciones han logrado derrocar un régimen odiado, solo para descubrir que un nuevo grupo de opresores llena el vacío.
Una buena regla general a seguir es: ser constructivo siempre que sea posible y obstructivo siempre que sea necesario.
3. Sea consciente del largo plazo.
La acción no violenta siempre tiene resultados positivos, a veces superiores a los que pretendíamos. Cuando China atravesaba una grave hambruna en la década de 1950, la rama estadounidense de la Comunidad de Reconciliación organizó una campaña de correos para que el presidente Eisenhower enviara excedentes de alimentos a China. Participaron unos 35.000 estadounidenses. Nuestro mensaje al presidente fue una simple inscripción de Isaías: «Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer». Parecía que no hubo respuesta. Pero 25 años después, ¡nos enteramos de que habíamos evitado una propuesta de bombardear objetivos en China continental durante la Guerra de Corea! En una reunión clave del Estado Mayor Conjunto, Eisenhower anunció: «Caballeros, ya que 35.000 estadounidenses quieren que alimentemos a los chinos, este no es el momento de empezar a bombardearlos».
La violencia a veces funciona, ya que fuerza un cambio específico, pero a la larga, genera más miseria y desorden. No tenemos control sobre los resultados de nuestras acciones, pero sí sobre los medios que empleamos, incluso sobre nuestros sentimientos y estados de ánimo. He aquí una fórmula práctica: la violencia a veces funciona, pero nunca funciona (por ejemplo, para mejorar las cosas o las relaciones). La no violencia a veces funciona y siempre funciona.
Ten objetivos claros. Aférrate a lo esencial (como la dignidad humana) y ten claros tus principios, pero prepárate para cambiar de táctica o ceder en cualquier otra cosa. Recuerda: no estás en una lucha de poder (aunque el oponente pueda pensarlo así): luchas por la justicia y la dignidad humana. En la no violencia, puedes perder todas las batallas, ¡pero aun así ganar la guerra!
4. Busque soluciones que beneficien a todos.
Intentas reconstruir relaciones en lugar de conseguir victorias. En un conflicto, podemos sentir que para que un bando gane, el otro debe perder, lo cual no es cierto. Por lo tanto, no buscamos ser ganadores ni superar a los demás; buscamos aprender y mejorar la situación para todos.
Durante las intensas negociaciones sobre las leyes de segregación de Montgomery, Alabama, Martin Luther King, Jr., hizo una observación interesante que recoge en su libro Stride Toward Freedom: The Montgomery Story. Un abogado de la compañía de autobuses urbanos que había obstruido las demandas de desegregación de los afroamericanos reveló el verdadero motivo de su objeción: «Si concediéramos a los negros estas demandas, andarían por ahí presumiendo de haber obtenido una victoria sobre los blancos; y eso no lo toleraremos».
Reflexionando sobre esto, King aconsejó a los participantes del movimiento no alardear ni presumir, recordándoles: «Mediante la no violencia evitamos la tentación de adoptar la psicología de los vencedores». Esta «psicología de los vencedores» pertenece a la antigua dinámica del «yo contra ti», pero la persona no violenta ve la vida como una «coevolución» hacia una comunidad amorosa en la que todos pueden prosperar. Alardear de las «victorias» puede, en realidad, deshacer los logros alcanzados con tanto esfuerzo.
5. Utilice la energía con cuidado.
Estamos condicionados, sobre todo en Occidente, a pensar que el poder surge del cañón de una pistola. Es cierto que existe un tipo de poder que surge de las amenazas y la fuerza bruta, pero es impotente si nos negamos a obedecerlo.
Hay otro tipo de poder que proviene de la verdad. Supongamos que has estado pidiendo que se elimine una injusticia. Quizás has expresado tus sentimientos mediante protestas educadas pero firmes, pero la otra parte no responde. Entonces debes, como dijo Gandhi, «no solo hablar a la cabeza, sino también conmover el corazón». Podemos esclarecer la injusticia asumiendo el sufrimiento inherente al sistema injusto. Esto nos permite movilizar la Satyagraha, o «fuerza de la verdad». En casos extremos, puede que tengamos que hacerlo arriesgando nuestras propias vidas, por eso es importante tener muy claros nuestros objetivos. Hazlo con cuidado.
La historia, y a menudo nuestra propia experiencia, ha demostrado que incluso las hostilidades más enconadas pueden disiparse con este tipo de persuasión que busca abrir los ojos del oponente, a quien no coaccionamos. Sin embargo, hay momentos en que debemos usar formas de coerción. Por ejemplo, cuando un dictador se niega a dimitir, debemos actuar de inmediato para poner fin al inmenso sufrimiento humano causado por su abuso de poder. Aun así, se requiere pensamiento estratégico y cuidado no violento para hacerlo bien. Pero cuando el tiempo lo permite, usamos el poder de la paciencia y la persuasión, de soportar en lugar de infligir sufrimiento. Los cambios que produce la persuasión son duraderos: quien se deja persuadir permanece persuadido, mientras que quien se deja coaccionar solo espera la oportunidad de vengarse.
6. Reclamar nuestro legado.
La no violencia ya no tiene por qué darse en el vacío. Recuerda siempre que si la usas con valentía, determinación y una estrategia clara, es muy probable que tengas éxito: ganes o pierdas, contribuirás a una gran transformación de las relaciones humanas de la que depende nuestro futuro.
Estos seis principios se basan en la creencia de que toda la vida es un todo interconectado y que, cuando comprendemos nuestras verdaderas necesidades, no competimos con nadie. Como dijo Martin Luther King: «Nunca podré ser lo que debo ser hasta que tú seas lo que debes ser. Y tú nunca podrás ser lo que debiste ser hasta que yo sea lo que debiera ser».
Este artículo fue publicado por primera vez en Nonviolence .
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The most important take away I believe is: forming relationships. Hurt people, hurt people. Healed people seek to share healing with heart, mind, spirit. Here's to serving each other with healing not hurt. And to seeing the "other" (there is not other) as a complete human being who is often acting out of fear, feeling unheard and not valued/ Thank you for this article <3
Sadly, the brokenness in many of us prevents us from embracing this way, the way of love. Much inner healing is needed for reconciliation (conciliation) to realized. Yet, I will continue to go and "do small things made great in love". }:- ❤️ anonemoose monk